La tenía entre mis manos
Estaba llena, repleta
Completa hasta el final
Aquella bolsa de golosinas
con la ilusión de un niño
Me acerqué a ti, a ti, a ti...
A ofrecerte golosinas
Pero, la bolsita no se vaciaba
Era feliz, porque tú lo eras
Sólo por darte
Una pequeña parte
De aquella bolsita mía
Sin embargo, un día
La bolsita no estaba llena
¿Y qué importaba?
¿A quién le importaba?
Sin perder la paciencia
Corrí a ti, a ti, a ti
A pedirte golosinas
Y lo único que recibí fue
Un: para ti no tengo nada
No hay comentarios:
Publicar un comentario