Y casi sin darme cuenta
Me había tragado la ola
No la había visto venir
O quizá, no quise verla
Estaba de espaldas al mar
Sin querer oír, ni escuchar
Ciego, sordo e inocente
Sabio, tonto e inocente
Nada cambió en realidad
Sólo desperté en otro lugar
Todo por quedarme parado
De espaldas a una ola
Que sabía que iba a llegar
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